Inmigración y exclusión propuestas.

“Los flujos migratorio se convierten en un factor positivo en la creación de riqueza tanto económica como cultural, porque entendemos que la convivencia de culturas siempre se ha convertido en crisol de oportunidades para el incremento de la creación humana" IU

Introducción.

A pocos días de iniciarse este 2009, y ante la cada vez mas imperiosa necesidad de dar respuestas organizadas, a esta escalada política- jurídica y represiva contra la inmigración, emprendida por parte del gobierno español y de los estados europeos traducidos en la directiva de la vergüenza y la propuesta regresiva de la modificación en la ley de extranjería y de asilo. Dentro de un marco de una feroz crisis económica que golpea con fiereza a los/as inmigrantes. La inmigración en España es un tema sin resolver adecuadamente y nos corresponde impulsar una política de izquierdas, progresista que dé cuenta de este fenómeno social y de las respuestas justas, al desafío integrador de esos miles de seres humanos, que se encuentran hoy aquí. Se trata de construir un proceso desde la base donde los distintos sujetos sociales, vayan conociéndose y reconociéndose como ciudadanos que comparten un país, pero especialmente que comparten un barrio, una ciudad y donde la construcción de su futuro pasa por su plena unión. En definitiva los problemas y sus soluciones, pasan por miradas conjuntas y definiciones del quehacer de manera común.

Gran parte de los inmigrantes llevan producto de este sistema cada día más represivo, una vida de ilegalidad y clandestinidad que determina que sus escasas organizaciones son incapaces de organizar y dirigir una respuesta que les integre hacia sus organismos naturales y que desde ellos se trabaje por el respeto de sus derechos. La falta de recursos, ya sea de locales para funcionar, sistemas de comunicación, básicamente las llamadas a los móviles que tiene un alto costo. La escasez de tiempo producto de las largas horas laborales, Y el natural temor de salir a la luz pública sin contar con defensas mínimas en el caso de los sin papeles. Son los elementos que marcan las diferentes condiciones desde el cual se desarrollan de parte de algunas asociaciones su actual quehacer.

Por otra parte, como dirigentes del movimiento de inmigrantes tenemos que preguntarnos lo siguiente: Qué hacemos con los inmigrantes parados, los endeudados, los sin papeles, los que juegan al futbol los domingos, los con órdenes de expulsión, los que necesitan renovar documentos y no tienen contrato de trabajo para hacerlo, a los que no los quieren empadronar, en fin al mundo real, de los no organizados. Todos ellos tienen en común que viven en barrios, la mayoría de ellos no esta organizado y recibe una cada vez mas creciente ola de xenofobia y de racismo, muy bien azuzada por el poder del Estado.
Con este cuadro cada día más dramático, tenemos que preguntarnos como desde esta realidad, sumamos esfuerzos conjuntos entre todos aquellos/a que sufren los mismos efectos, de este desastre económico que ha creado el capitalismo voraz. Como es posible que en este país haya más de 3 millones de trabajadores parados y no pasa nada.

La pauperización y exclusión social ha pasado de ser una amenaza a una realidad tangible, solo hay que darse una vuelta por la ciudad y ver las enormes colas en los servicios de empleo, comedores, albergues, el aumento de la gente durmiendo en las calles, el crecimiento de la venta ambulante y la economía informal, la desesperación y angustia que penetra fuerte entre los trabajadores y con más fuerza entre los inmigrantes.

No podemos seguir ignorando la realidad de este fenómeno que, de no resolverse adecuadamente, puede desembocar en estadillos de agresividad y violencia ante el crecimiento de la represión y la falta de oportunidades que el sistema otorga.

Por esos tenemos que llegar a los inmigrantes, y a los vecinos/as llevando nuestras propuestas y estoy seguro que muchos de ellos participaran activamente en las iniciativas que impulsemos. No se trata de apagar el fuego con bencina sino que orientar y dirigir las justas batallas para golpear al capital en su corazón, exigiendo lo que como ciudadanos/as tenemos derecho : Trabajo digno, subsidios adecuados, vivienda accesible, educación y salud gratuita, entre otras demandas.

Tenemos la experiencia dada en el marco del proceso de regularización de 2005, los inmigrantes fuimos a la calle y a los espacios públicos de Usera y de otros barrios, logramos hacer asambleas con más de 100 personas por vez. Allí la población nativa vio con simpatías este proceso organizativo y reivindicativo
¡ Las ideas justas fueron tomando base material en el barrio ¡ y nos deja la lección de lo importante que es llegar con una propuesta clara de acción, que surge al reconocer los problemas y aspiraciones de los afectados. A la vez que levantar un discurso creíble y donde los dirigentes están codo a codo luchando juntos a los demás. Ese es nuestro desafío político y organizativo el cual debemos asumirlo con las organizaciones a nivel de barrio (AA.VV. clubes varios, etc.)
Sabemos que sólo con presión social y el apoyo entre todos/as podremos conseguir cambiar esta dura situación. La resignación y la salida individual ya no tienen lugar ante la perspectiva de endurecimiento de la crisis, estamos todos afectados, esto nos lleva a esclarecer y combatir el giro racista que penetra en la sociedad y articular respuestas conjuntas que nos encuentren unidos a los inmigrantes y autóctonos, es decir a todos los que nos vemos afectados por la crisis. Se acerca un escenario de movilizaciones en las distintas ciudades e incluso el horizonte de la Huelga General, esta viéndose cada día mas cerca, y es importante que las organizaciones de inmigrantes estemos presentes para apoyar y participar activamente para hacer oír nuestras demandas específicas.


Políticas de alianza con la clase y otros sectores sociales.

Muchos-as de los actuales dirigentes de los/as inmigrantes venimos de trayectorias políticas, que nos enseñaron la importancia de una organización sólida, unitaria con programas y objetivos comunes, bien estructurada, pero sabemos que tal y como se presenta el escenario de la inmigración y sus alianzas, tenemos que aprender a trabajar en redes abiertas y con un marco organizativo más flexible, y en eso la REDI puede ser un buen espacio de confluencia amplio entre distintas organizaciones.

En tanto la mayoría de nosotros somos trabajadores, nuestra principal línea unitaria debe estar en dirección a la clase obrera. Es verdad que allí desde su cúpula imperan visiones derechizantes, y que gran parte de su dirigencia parece involucrada en no solo conservar el sistema de explotación sino que crear apoyos de estos en el seno de la clase. Esa es la dura realidad, el tema es como les llevamos a tomar un papel distinto que el de ser comparsa de políticas neoliberales, que solo van conduciendo a la cada vez mas creciente pauperización de los trabajadores y sus familias.


Debemos llegar con una política clara que les coloque en posición de entender que formamos parte de la misma clase y que sus problemas no son culpa nuestra, sino que son fruto de una política neoliberal injusta que priva transversalmente a todos/as de los accesos a esta cada vez mas disminuida sociedad de bienestar.

Tenemos que hacer un trabajo de alianza también, con otros sindicatos no tan masivos, pero con visiones mas clasistas, con los vecinos en los barrios, estudiantes y a nivel político con los distintos partidos y/o movimientos que apoyan nuestra actividad, cuidando la necesaria independencia que debemos mantener como organización social, que debe representar en su seno a diversas opciones ideológicas de sus asociados.

Sobre estas líneas de acción tenemos bastante poco, pero sí que habría gente y organizaciones dispuestas a trabajar sobre estos temas concretos.

Arte y Cultura,
En relación al arte y cultura es menester recoger todo el acerbo que portamos, difundiéndolo y rescatando su sentido de pertenencia. A la vez que es este un trabajo que identifica al inmigrante con sus raíces. Y nos abre la opción de llegar a distintos vecinos/as difundiendo tradiciones y sus aspiraciones personales y colectivas.


Políticas municipales.

Las actuales políticas municipales para la inmigración se limitan a la limosna o la caridad y, con ello, no hace sino perpetuar la situación de marginación de los inmigrantes. A la vez que se cruzan con el reparto de los exiguos recursos municipales, en que los nativos nos ven como que les quitamos ciertos beneficios. Falta apuntar al verdadero responsable de la falta de recursos. La políticas del Estado y Municipales que no dan cuenta de la nueva realidad social existente en los barrios.
Tenemos que promover una actividad comunitaria, preventiva, abierta e intercultural, que atiendan las particularidades de la población inmigrante en los distintos municipios, en un marco de una crisis económica que golpea al conjunto de la población. Se debe partir de un diagnóstico social de la población inmigrante , construyendo un plan de acción, el que se debiera vertebrar en cinco áreas de actuación las que, incorporando la perspectiva de género en sus medidas de acción concretas, recogen las dimensiones de los ámbitos socio-jurídicos, laborales, sociales y relativos al plano cultural. Las áreas que conformarían esta iniciativa serían la de Actuación Social, Salud, Formación y Empleo, Educación y Cultura, así como la de Sensibilización, Participación Social, Interculturalidad, Cooperación y Desarrollo.(propuesta de IU).
Iniciativas.

  • Abrir los locales de las AA.VV como punto de encuentro, reunión y socialización entre inmigrantes y nativos. Todos somos ciudadanos.
  • Promover encuentros asamblearios entre afectados por temas similares: desocupados, sin techo, sin comida, etc.
  • Realización de diagnostico preciso de los principales problemas que afectan a los vecinos.
  • Creación de equipos conjuntos para representar a las autoridades las demandas del barrio.
  • Organizar iniciativas que visibilicen los problemas que afectan a los vecinos.




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